Mis padres me apuntaron a clases de inglés cuando solo tenía 6 años y desde entonces, mi pasión por los idiomas, nunca ha dejado de aumentar. Desde bien pequeñita supe que quería ser traductora e intérprete. Me encantaba repetir aunque fuera en mi propio idioma lo que veía por la televisión y cuando por fin supe que existía esta profesión, no me lo pensé dos veces. El poder mediar entre dos culturas, facilitar la comunicación y permitir que fluya la conversación es una sensación que no se puede explicar.
Con este blog pretendo acercar un poco más esta profesión a los que no la conocen, ayudar a compañeros traductores-intérpretes a solucionar dudas, intentar orientar a nuevos licenciados con diferentes opciones y compartir mis experiencias con todos los que puedan estar interesados.
¡Vamos allá!



